El desafío
Se necesitaba una industria de alimentación para transferir melaza y aceite vegetal de camiones cisterna y vagones ferroviarios a tanques de almacenamiento.
El proceso utilizó bombas de engranajes locales, pero tuvo varios problemas:
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Fugas debido al desgaste de sellos mecánicos.
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Dificultad para bombear fluidos abrasivos.
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Alto costo de mantenimiento y energía.
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Acumulación de suciedad en las instalaciones.
El producto funcionó a una temperatura entre 0 E 35 ° C, con viscosidad de 500 A 1,000 CPS, densidad entre 0, 8 e 1,1 kg/l y partículas de hasta 5 mm. El flujo deseado estaba a la altura 200–250 litros/minuto.
La tubería estaba 6 metros antes de la bomba y 18 metros después, con una manguera de 3 pulgadas de diámetro.
Era necesario encontrar una solución más eficiente, duradera y de bajo mantenimiento.
La solución
El distribuidor local de Graco propuso una prueba con el Bomba de diafragma neumático Husky 2150 de 2 pulgadas.
La bomba se instaló con potencia de gravedad, funcionando aproximadamente 50–60 ciclos por minuto, com 5 barra de presión de aire.
Beneficios principales observados
Después de la prueba, la compañía concluyó que el Husky 2150 funcionó muy bien con petróleo y melaza, resolviendo viejos problemas:
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Final de las fugas causado por el desgaste de sello mecánico de las bombas de engranajes.
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Mejor rendimiento En el bombeo de fluidos abrasivos.
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Reducción del consumo de energía.
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Limpiador, sin salpicaduras ni acumulación de residuos.
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Tiempo de mantenimiento más corto, eliminando los intercambios frecuentes de sellos mecánicos.
Dados los resultados, la compañía decidió reemplazar todas las bombas de engranajes del sector con bombas Husky 2150.









